¿La contaminación tiene efectos sobre el cerebro del feto y del niño?
En 1952 hubo una epidemia de parálisis cerebral en recién nacidos de una zona marítima de Japón (Minamata). Al cabo de años se descubrió que su causa había sido el vertido al mar de mercurio que contaminó la pesca, su mayor alimento. Ni los niños ni los adultos tuvieron ningún efecto, sólo los bebés. Las madres se contaminaron, el mercurio cruzó la placenta e impactó en el cerebro de los fetos en el momento en que las neuronas se estaban desplazando para situarse en su espacio del cerebro que les correspondía para el resto de la vida. Así, la misma dosis no afectó ni a las madres ni a los hermanos, solo a los fetos. Ello llevó a considerar la etapa prenatal como un periodo de vulnerabilidad o una ventana de susceptibilidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario